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La mujer que maneja las finanzas de la ciudad

  • 11 mar 2019
  • 3 Min. de lectura

8 Marzo 2019



Con disciplina, dedicación y compromiso por todo lo que hace, la Secretaria Distrital de Hacienda Beatriz Elena Arbeláez Martínez maneja los recursos de la ciudad, gestiona activos, demuestra la importancia de los proyectos en el Concejo de Bogotá, distribuye el presupuesto y cuida la sostenibilidad financiera de la ciudad.



Nació en Filadelfia,  un municipio colombiano situado en el noroccidente del departamento de Caldas. A sus15 años ingresó a la Liga de Voleibol de Distrito, donde inició su amor por el deporte y afianzó la disciplina en todos los aspectos.


Esta disciplina académica, combinada con el deporte de alto rendimiento, le permitió terminar la secundaria siendo una de las estudiantes con más altas calificaciones y buen puntaje en el Icfes, lo que le abrió las puertas para continuar con los estudios universitarios, al tiempo que participaba a nivel competitivo en varios campeonatos nacionales de Voleibol.


Ingresó a la Universidad Externado de Colombia a estudiar economía, con la posibilidad de cambiarse a hotelería -que era inicialmente lo que quería - siempre y cuando sacara buenas notas.


Precisamente por las buenas notas se ganó una beca en la Universidad y siguió adelante con economía, porque comenzó a gustarle la carrera, también continuó con sus actividades deportivas, representando a Colombia en unos juegos centroamericanos y del Caribe, que se realizaron en Venezuela.


Su primer trabajo fue en el Departamento Nacional de Planeación, a finales de la década de los años 80, en temas de presupuesto nacional. Mientras trabajaba empezó a estudiar inglés y durante ese proceso se ganó una beca del Consejo Británico para estudiar una maestría.


Viajó a la ciudad de Glasgow en Escocia, donde  realizó una maestría en finanzas en la Universidad of Strathclyde.


Regresó a Bogotá a seguir trabajando en el Departamento Nacional de Planeación y recibió una invitación para trabajar en Crédito Público del Ministerio de Hacienda, haciendo énfasis en que era el mejor lugar para trabajar en finanzas, algo que nunca puso en duda, pero su compromiso como funcionaria pública del DNP no le permitía aceptar tan fácilmente esa oferta.


El ministro de aquel entonces, Rudolf Hommes realizó los trámites necesarios y negoció en aquella época con el entonces subjefe del DNP Juan Luis Londoño (que en paz descanse) su paso para el Ministerio de Hacienda, a donde llegó a manejar los temas de la crisis energética del país.


Antes de tener a sus dos hijos se postuló a un posgrado en Economic Policy Management en la Universidad de Columbia en New York  y se fue en comisión de estudios. Como parte de su práctica del posgrado trabajó en el Banco Mundial y le pidieron quedarse más tiempo, razón por la cual el Gobierno Nacional hizo los trámites necesarios y expidió los decretos firmados por Presidente para otorgarle el permiso, por ser funcionaria pública. Tiempo después la nación pide su reintegro a Colombia y la nombran directora de regulación financiera del Ministerio de Hacienda.


Cuando se presentó la crisis financiera del país, a finales de los años 90, y una vez cumplido el período de trabajo en el Ministerio de Hacienda, se fue a trabajar al Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín) manejando la crisis financiera.


Luego ocupó el cargo de vicepresidente financiera de Bancafé y de ahí aceptó el reto de trabajar con la multinacional ABN AMRO pensando que a los grandes bancos nunca les iba a pasar nada, pero debido a la crisis financiera originada en los Estados Unidos, a finales de la primera década del nuevo milenio los bancos se vieron afectados. El ABN AMRO, que fue vendido a RBS y luego a Scotiabank, fue objeto de intervención por el tesoro inglés.


Cuando el banco fue vendido a Scotiabank la buscó Camilo Zea, gerente del Metro en la administración de Samuel Moreno porque necesitaban una banquera que ayudara a estructurar la financiación del metro y es cuando comienza a trabajar con el Distrito. Después de nueve meses se va a trabajar a Colpensiones, luego a un banco de segundo piso y regresa nuevamente al Distrito para seguir trabajando por la ciudad.


Le gusta estudiar, hacer deporte y leer novelas con componente histórico y libros de escritores premiados en sus respectivos géneros como Gabriel García Márquez, Ángela Becerra, Isabel Allende y Mario Vargas Llosa, entre otros. También le gusta la rumba porque es una forma de socializar y entablar lazos de amistad y le gusta viajar, porque es una forma de descansar, pero también de abrir la mente a nuevos conocimientos.

 
 
 

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